¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar increíble para disfrutar de buena comida en L’Ampolla, no pueden perderse el Restaurante Camarote 23. Situado en la Avinguda Maritima Ramon Pous, 24, este sitio es la definición de un ambiente familiar con un servicio impecable. Desde los entrantes hasta los postres, todo es delicioso, pero de verdad, no se pueden ir sin probar su paella o fideuá. ¡Espectacular!
Además, la vista desde su terraza frente al puerto es simplemente maravillosa, perfecta para disfrutar de un buen rato con amigos o en pareja. Su cocina es variada, ofreciendo desde pescados frescos hasta pizzas y tapas. Y el trato que reciben aquí los hará sentir como en casa. Así que ya saben, si están en la zona, ¡denle una oportunidad a Camarote 23 y prepárense para repetir la experiencia!
Horarios Restaurant Camarote 23
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
| nan | 8:00–23:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Camarote 23
¿Cómo se llama el restaurante de la Torre Mayor?
¡Hola, amigos! Hoy les quiero hablar de Camarote 23, ese lugar que descubrimos de pura casualidad y que nos dejó impresionados. Está en la Avinguda Maritima Ramon Pous, 24, 43895 L'Ampolla, Tarragona. Desde que contactamos con ellos, nos atendieron de lujo, enviándonos el menú y todas las condiciones del servicio. Eso es un detalle que se agradece.
Cuando llegamos, la decisión sobre el entrante fue un lío porque todo sonaba delicioso. ¡Y sorpresa! Aunque éramos solo dos y nos correspondían dos platos, nos sirvieron un tercero para que pudiéramos disfrutar aún más. Lo mismo pasó con el postre. La amabilidad del personal te hace sentir como en casa. El restaurante tiene un ambiente casero y familiar, así que definitivamente volveremos. ¡Mil gracias por la experiencia!
La comida también es de primera calidad y a unos precios súper ajustados, entre 20 y 30 € por persona. El ambiente es sin lujos, pero la localización en primera línea del puerto lo compensa. Los calamares a la romana son espectaculares —muy crujientes y equilibrados— y la Paella Marinera que probamos fue otra maravilla. Si quieres disfrutar de una cena deliciosa, Alejandro, el encargado, es una maravilla. Te recomendará con sinceridad y no hay nada mejor que eso.
Nosotros fuimos a comer con los niños, y el menú con paella y calamares fue un éxito total. Hasta el pequeño acabó picoteando de lo que pedimos, gracias a la recomendación del chico que nos atendió. Fue amable y, al ver que el menú infantil era suficiente, nos ayudó a no desperdiciar comida. ¡Un acierto! La zona es tranquila y perfecta para una jornada en familia.
Por cierto, si te estás preguntando cómo se llama el restaurante de la Torre Mayor, ¡es Camarote 23! Te lo recomiendo al 100%. ¡No te lo pierdas! ¡Un abrazo a todos!
¿Cómo se llama el restaurante del espacio en Epcot?
¡Y ya te cuento, la experiencia en el Restaurant Camarote 23 fue simplemente espectacular! Fuimos a cenar de tapas y, sinceramente, todo estuvo muy bien. Las croquetas de pollo eran de las mejores que he probado ¡te dejan con ganas de más! Pero lo que realmente se robó el show fueron las navajas, ¡espectaculares! Y ni hablar de las bravas, que estaban perfectas justo en su punto. Los chipirones también estaban buenísimos, y aunque no fui específicamente por la pizza, la verdad es que estaba muy buena. En cuestión, me ha gustado mucho, y para colmo, el precio es muy razonable por el lugar tan privilegiado que tienen al lado del puerto.
El local es pequeño pero encantador, con unas vistas al mar que te hacen sentir en el paraíso. La carta es variada y lo que probamos nos dejó un buen sabor de boca. El servicio estuvo de diez, con un personal super amable que nos atendió con mucha dedicación. Y si hablamos de precios, parecen un chollo, especialmente la bebida, ¡así que no hay excusa para no compartir unas risas y brindar! Me parece muy recomendable, sobre todo si buscas un buen sitio para disfrutar de la comida y el ambiente sin vaciar el bolsillo.
Lo que más me impresionó fue la atención. Además de recibir un buen servicio, el personal nos aconsejó sobre varios lugares para visitar en la zona, ¡un plus muy útil! Por menos de 40 euros cenamos para dos con varias raciones y una botella de vino, ¡no está nada mal! Las boquerones fritos que pedimos estaban también bastante ricas, así que no te olvides de incluirlos en tu lista de platos para probar.
Ah, y mis padres fueron a comer hace poco y me pidieron que dejara una reseña porque están tan contentos que creen que el restaurante lo merece. Me dijeron que había un menú de 25 euros que incluye aperitivo, primero, segundo, postre y algunas bebidas. La atención es insuperable, y el ambiente, con la terraza que tienen, es una pasada, ideal para relajarse y disfrutar del día. Me cuentan que esa gente que deja reseñas de una estrella no tiene ni idea lo mejor es que lo vivas por ti mismo.
Por cierto, si te preguntas ¿cómo se llama el restaurante del espacio en Epcot?, es Coral Reef Restaurant. ¡Pero no lo confundas con el Camarote 23, que es todo un tesoro aquí en L’Ampolla!
¿Dónde se encuentra el Restaurante Camarote 23?
Y hablando de Camarote 23, ¡no puedo dejar de mencionar la última cena familiar que tuvimos allí! Fuimos 11 personas y, claro, reservamos un día antes para asegurarnos de tener mesa. Todo salió perfecto. Desde que llegamos, Alejandro y su equipo fueron súper atentos, se aseguraron de que no nos faltara de nada. Con lo exigente que es nuestra familia, eso ya dice mucho. Además, el precio-calidad es genial, algo que siempre valoramos. Sin duda, somos clientes habituales y nunca hemos salido decepcionados.
Lo mejor es la ubicación desde su terraza tienes unas vistas preciosas al puerto. En la noche, cuando corre una pequeña brisa, es simplemente mágico. Aparte, el ambiente es tan acogedor, perfecto tanto para una cena familiar como para una cita romántica. La comida, el servicio y el ambiente se llevan sus merecidas 5 estrellas cada uno. ¡Un lugar que hay que visitar si están en la zona!
Recientemente, también fuimos a comer el menú del mediodía un sábado y nos sorprendió la calidad del producto. Comimos 4 personas y la experiencia fue brutal. Un detalle que nos encantó fueron los calamares, estaban para morirse. Y cabe destacar que el trato siempre es genial Alejandro se asegura de que todos los clientes se sientan como en casa. Por 20-30€ por persona, vale totalmente la pena.
Una vez llegamos sin reserva y, a pesar de que era tarde y tenían mucho lío en la cocina, nos atendieron de maravilla. Nos pedimos unas tapas que estaban deliciosas, y hasta se preocuparon por ofrecer agua para nuestro perro. Me encanta que siempre tienen ese toque. Las vistas son estupendas y como nos quedó claro en esa visita, el menú de 25€ es un must. Te deja una sorpresa y, aunque no quiero spoilear, simplemente hablar de su paella se me hace la boca agua.
Y para los que se estén preguntando, ¿dónde se encuentra el Restaurante Camarote 23? Está en Avinguda Maritima Ramon Pous, 24, 43895 L'Ampolla, Tarragona. Un sitio que no solo encanta por su comida, sino también por lo bien que te hacen sentir. ¡Así que ya saben, hay que reservar, porque siempre está a tope!
¿Cuál es la especialidad del Restaurante Camarote 23 que no se pueden perder?
Y ya que hablamos de Camarote 23, déjame contarte que fuimos sin reserva a eso de las 20:00, y la verdad es que ¡valió totalmente la pena! Desde el momento en que cruzamos la puerta, nos trataron de forma excepcional. La calidad de la comida fue de 5 estrellas. El peque ordenó una pizza de pollo que, por lo visto, era casera y le encantó. ¡Los calamares nos los recomendaron y vaya que tenían razón! Eran realmente ricos y súper tiernos. Y si piensas que eso fue todo, espera a escuchar sobre la sepia y el pulpo ¡deliciosos!
Hablando de la experiencia, el servicio fue igualmente impresionante. Agradezco de corazón el trato que recibimos. Tienen una buena disposición para acomodar a todos, incluso a los más chiquitos, con sus tronas. La carta es bastante variada y el marisco estaba fresco y a un buen precio. Me gusta que el dueño y su mujer son personas que realmente parecen preocuparse. La camarera era simpática y estuvo atenta a todas nuestras necesidades.
Y no te olvides de los postres. Tenían tiramisú y, honestamente, fue un acierto seguir esa recomendación. La crema catalana también se lleva todos los aplausos ¡todo hecho en casa! Además, si eres de los que disfrutan del vino, el que nos ofrecieron estuvo muy bien y complementó todo a la perfección. Las vistas al puerto son otro plus. Imagínate disfrutar de una cena así con el sonido del agua de fondo.
Ahora, si te preguntas qué no te puedes perder cuando vayas al Camarote 23, la paella marinera es un must. La probé y estaba exquisita, con ingredientes frescos y bien elaborados. No olvides los calamares a la romana y las croquetas caseras, porque esos también tienen su propio lugar en el podio. ¡No dejes que se te escape este lugar!
¿Qué tipo de ambiente se puede esperar en Camarote 23?
Y hablando de buen comer, Camarote 23 es el lugar al que tenéis que ir si buscáis unas tapas riquísimas. La última vez que estuve, probamos cosas como el jamón serrano pata negra con pan con tomate, que estaba de vicio. Si no habéis probado las patatas bravas con alioli o salsa, os estáis perdiendo algo grande. También tienen unos boquerones que son un verdadero manjar y los calamares están, sencillamente, para chuparse los dedos. Y no olvidéis esas olivas rellenas, ¡son un must! Lo mejor de todo es que admiten mascotas y les traen agua, así que podéis llevar a vuestros peludos con vosotros.
Este pasado viernes, nos pegamos un festín impresionante: empezamos con hummus casero y croquetas de pollo que estaban tan crujientes por fuera y suaves por dentro. Luego, nos lanzamos a un arroz negro y una paella a la marinera que me hicieron sentir que estaba en el paraíso. Y qué decir de la sangría casera… ¡riquísima! La verdad es que el trato es muy familiar, con un personal que te hace sentir como en casa. Desde luego, les doy un diez sobre diez en comida y servicio.
La opinión que nos llevó a probar este sitio fue la de otros comensales que alababan su paella marinera. Y no defraudó en absoluto. La experiencia fue increíble de principio a fin, con un servicio impecable y vistas al puerto deportivo que eran un espectáculo. Hasta el postre—un mousse que se derretía en la boca y una tarta de manzana espectacular—fue un broche de oro para nuestra comida. ¡Vamos, que salimos con las barrigas llenas y una sonrisa en la cara!
En cuanto al ambiente que se puede esperar en Camarote 23, os diré que es muy acogedor y familiar. Aunque el local es un tanto antiguo, la vibra es auténtica y relajada, ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía. La atención es cálida y amable, y con esas vistas al puerto, te sientes en un rincón privilegiado de la Ampolla. Definitivamente un sitio al que querréis volver una y otra vez.
¿Qué platillos destacan en el menú del restaurante?
Y, después de todo lo que hemos escuchado sobre el Restaurant Camarote 23, parece que hay opiniones bastante divididas. Por un lado, hay quienes creen que la terraza con esas vistas tan espectaculares es suficiente para darle una oportunidad, aunque, sinceramente, hay que tener cuidado. Después de ver esas reseñas de “1 estrella”, no sé si quiero arriesgarme a que ni Chicote pueda arreglarlo. Es un poco alarmante que el lugar estaba casi vacío y los otros restaurantes estaban llenos. Definitivamente me tendría que haber hecho sospechar, pero la verdad es que el ambiente al aire libre es realmente bonito.
Y hablando de la comida, parece que no han dejado mucho que desear. ¿En serio? ¿No tienen ninguna especialidad? ¡Menuda forma de presentarse! Dicen que la paella no se puede comparar con la de Valencia, que las carnes no son lo suyo, y ni hablemos de las pizzas. ¿Qué nos queda? ¿Las croquetas? Bueno, al menos esas parecen haber tenido buenas críticas, pero aún así, me cuesta no sentir un poco de preocupación al leer sobre un propietario que se toma tan mal las críticas. Insultar a los clientes no es la mejor forma de llevar un restaurante, ¿no crees? Y más aún cuando todos tenemos derecho a opinar. La próxima vez, mejor optemos por otro sitio donde se valore más la educación y el servicio.
Sin embargo, no todo es tan malo. Hay otras reseñas que son un verdadero contraste. Algunos han tenido experiencias sorprendentemente buenas, elogiando a Alejandro y su equipo por su atención y la calidad de la comida. Las croquetas de pollo, los boquerones fritos y calamares a la romana son, al parecer, el punto fuerte de su menú. También mencionan que la pasta boloñesa y la pizza de los niños son todo un acierto. Si me preguntan, parece que esos platillos son lo que realmente destacan en el menú. Así que, aunque hay muchas opiniones, quizás, si alguna vez vuelvo a L'Ampolla, sería una buena idea jugar a "elijo al aventurero" y probar esas croquetas. ¿Quién sabe? Tal vez me sorprenda.
¿Hay opciones vegetarianas o especiales en el menú de Camarote 23?
¡Ya te digo que Camarote 23 es un lugar que no puedes dejar pasar! La verdad es que hace una semana fui con 13 miembros de la familia y ¡mirad, salimos todos encantados! El servicio fue impresionante, cortesía de Alejandro, quien realmente se esforzó por hacernos sentir como en casa. Teníamos el menú de 30 euros y, aunque las croquetas caseras se habían acabado, nos ofreció navajas o chipirones fritos como alternativa. Todo un detalle, ¿no?
Y la comida… ¡guau! Estaba buenísima, se notaba que todo estaba preparado con mucho amor. Los calamares, los chipirones, y hasta el hummus que nos trajo de entrante eran caseros. En cuanto a los segundas platos, la paella, la fideuà y el arroz negro dejaron a todos con ganas de repetir. ¡Ah!, y no puedo olvidarme de los postres caseros. Alejandro nos sorprendió con un tiramisú recién hecho que nos hizo sentir como en Italia.
Agradezco también a Alejandro por el gazpacho que hizo fuera de menú para mi padre, que tiene dificultades para masticar. Fue un gesto muy bonito y de verdad que hizo que nuestra experiencia familiar fuera aún más especial. Así que gracias de nuevo, Alejandro, por un momento tan acogedor y lleno de buena comida. ¡Carmen y familia os lo agradecemos un montón!
Por otro lado, he escuchado opiniones mixtas de otros comensales, sobre todo respecto al servicio en horas pico. Hay quienes mencionan que el servicio puede ser un poco lento si hay muchas mesas ocupadas, pero generalmente el trato con el propietario ha sido calificado como muy bueno. En cuanto a las opciones vegetarianas o especiales, no se menciona mucho en los menús que he visto, pero parece que siempre están dispuestos a hacer un esfuerzo para atender necesidades específicas. Al menos en mi caso, noté que fueron muy flexibles y atentos para acomodar lo de mi padre. Así que si te interesa, no dudes en preguntarles directamente al llegar. ¡Seguro que te sorprenderán!
¿Es necesario hacer una reservación para comer en el Restaurante Camarote 23?
Y bueno, hablemos del Restaurante Camarote 23, porque si están en L'Ampolla, es casi obligatorio pasar por ahí. Lo primero que me viene a la mente es la paella, servida bien fresquita con vistas al puerto. No hay nada como disfrutar de un buen plato mientras el viento del mar acaricia tu cara. Tengo que decir que el trato del personal es fantástico, en especial el de Alejandro, que se asegura de que todo esté a tu gusto. Por cierto, esos calamares a la romana son de otro mundo. ¡Imborrables, de verdad!
Claro, no todo es perfecto, y he leído algunas reseñas que no son tan amables. Un par de personas han mencionado que la paella marinera estaba un poco seca y que el arroz negro les salió demasiado salado. No vamos a negar que a veces un lugar puede tener un mal día, pero a mí realmente me hace ruido cómo a veces responden a esas críticas. La comunicación es clave, ¿no creen? En fin, yo prefiero quedarme con la buena experiencia de los que alaban sin cesar el menú de paella y los deliciosos entrantes.
Por otro lado, hay quienes se han llevado una grata sorpresa con las croquetas auténticas y mencionan que la terraza es fresquita, perfecta para escapar del calor en un día de verano. Compartir un tiramisu que, sí, dicen que estaba delicioso, suena como el plan ideal. En general, el ambiente es cálido y acogedor, lo que hace que quieras quedarte un rato más.
Así que, la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reservación para comer en el Restaurante Camarote 23? Lo que parece es que sí, especialmente si vas en temporada alta o fines de semana. Hay semanas que el lugar está que arde, así que mejor asegurar tu mesa si quieres disfrutar de la experiencia al máximo. ¡No te quedes fuera!
¿Cuál es la dirección exacta del Restaurante Camarote 23?
Así que después de leer esas reseñas de Google y TripAdvisor, nos decidimos a probar Camarote 23. Teníamos expectativas altísimas, pero hay que admitir que todo resultó ser un poco... normalito. La estética del lugar es típica de un restaurante que esperas encontrar por las Ramblas de Barcelona, con un montón de letreros llamativos para atraer a los turistas. ¡Parece que bañan el sitio en carteles! Con tantos platos en la carta, que van desde arroces hasta pizzas y tapas, no sabías por dónde empezar, aunque a veces menos es más, ¿no crees? Aun así, las vistas al puerto son un gran plus, y eso siempre se agradece.
El menú del día suena bien por 20€ te traen un aperitivo de la casa (en nuestro caso, una croqueta de gamba roja que sí estuvo muy rica), un primer plato que elegimos entre mejillones al vapor y calamares, y de segundo, la paella marinera. Tengo que ser honesto, no sé si le echaron demasiado laurel o Avecrem, pero no logramos descifrar bien la receta. Eso sí, el servicio fue lo más destacable el camarero fue *súper amable y cercano*, lo cual siempre mejora la experiencia. Aunque eso de solo poder pagar en efectivo o con Bizum es un poco molesto y no nos descontaron la comisión del banco, como prometió el jefe. Al final, un "no está mal", pero no creo que volvamos a repetir la experiencia.
Sin embargo, hay que mencionar que en otra ocasión, disfrutamos de una agradable terraza con vistas al puerto en un día soleado de enero. El dueño, también muy simpático, nos trajo un hummus casero que estaba delicioso. De primer plato, unos calamares y unos mejillones súper limpios, y la paella marinera fue un verdadero hit. Un buen sitio para recomendar si te encuentras por L'Ampolla. Además, son dog friendly. Dicen que el ambiente hace que te sientas como en casa, y si buscas un trato exquisito, este es el lugar.
Y ya que estamos aclarando las cosas, si te preguntas cuál es la dirección exacta del Restaurante Camarote 23, aquí va: está en Avinguda Maritima Ramon Pous, 24, 43895 L'Ampolla, Tarragona. No dudes en pasar si alguna vez estás por la zona. ¡Quizá encuentres algo que te sorprenda más que a nosotros!
¿El Restaurante Camarote 23 cuenta con una terraza al aire libre?
Y ya que estamos hablando de Camarote 23, no puedo dejar de mencionar lo fácil que es hacerse un hueco en este sitio. ¡5 estrellas en todo, de verdad! El menú de 30 euros que ofrecen es una pasada, y lo mejor es que estás justo frente al puerto. Imagínate disfrutar de un aperitivo mientras ves pasar los barcos. El ambiente es genial y la comida te deja con ganas de más, especialmente las paellas y fideuàs, ¡buenísimas!
Ayer estuvimos en la terraza y la experiencia fue de diez. Se siente un aire relajado con vistas espectaculares. Te aseguro que el entrecot de 500g por 16 euros es simplemente increíble. Puedes elegir el punto de cocción y eso es un plus que no todos los sitios ofrecen. Además, las croquetas caseras son un must, ¡no puedes irte sin probarlas!
Por cierto, el servicio es otro de los puntos fuertes. La atención del personal es de 10/10, siempre pendientes de lo que necesitas. Desde el momento de la reserva, todo fue transparente y fácil. La comunicación por Whatsapp es súper eficiente y te explican todo sin problemas. Nos compraron hasta un par de chupitos de arroz para celebrar la ocasión, ¡todo un detalle!
Y sí, la terraza al aire libre es uno de esos toques que hacen que este lugar sea especial. Puedes disfrutar de la comida al fresco, respirando esa brisa del mar mientras saboreas cada plato. Camarote 23, sin duda, tiene todo lo que puedes pedir: buena comida, un ambiente tranquilo y esa atención que te hace sentir como en casa. ¡Ya estamos pensando en cuándo volver!